domingo, 19 de agosto de 2012

Agua


Decía Heráclito de Éfeso “Nadie se baña dos veces en el mismo río”, hermosa metáfora para figurar “el cambio”. 

 No creo tener mejores recuerdos cuando niño, que cuando disfrutaba de las idas a la playa y ya de regreso nos parábamos en el río para quitarnos la sal y la arena del cuerpo. Para mi papá era una justa petición ya que al final toda esa arena terminaba en la tapicería y alfombras de su flamante Volkswagen chocado, pero lo que él no sabía, era  que cuando me ocupaba de los menesteres de acicalamiento, también estaba en la culminación perfecta mi día de playa, como lo era bañarme en el rio. Mi papá siempre escogía un recodo de la carretera para parar el carro que nos dejaba a escasos metros del río y con mucho cuidado y cuidando de que no pasaran los endemoniados autobuses, cruzábamos la vía para encontrarnos ya metidos en aquel nirvana. Su olor, su sonido, su temperatura y hasta su sabor eran toda una experiencia. 

Bien lo expresaba Víctor Hugo, ese excelente poeta francés en su poema la fuente y el mar:
Gota a gota caía lentamente,
sobre las olas de la mar, sonoras,
desde las altas rocas, una fuente.
Y dijo la mar: -¡Oh, tú! que lloras
esas líquidas perlas,
¿por qué sobre mí vienes a verterlas?
Soy vasto, soy magnífico, soy fuerte...
Acabo donde el cielo al infinito
alza altivo sus bóvedas inmensas.
Soy grande, eres pequeña. ¿Acaso piensas
que yo te necesito?-
Y al mar dijo la fuente:
-lo que no tienes, que yo sí tengo,
sin gloria y sin rumor, modestamente,
¡oh, piélago profundo! a darte vengo.
¡Oh, no me rechaces imprudente!
En tus olas amargas y sombrías
no hay una sola gota transparente
que se pueda beber como las mías...

Aun así hay ejemplos curiosos, el Rio amazonas desemboca en el océano atlántico al norte de Brasil, pero vierte tanta agua en él que, a más de 160 kilómetros en mar abierto, frente a la desembocadura, podríamos perfectamente tomar agua potable del océano y más curioso aun es que este río nace en Perú exactamente a los mismos 160 Kilómetros del océano pacífico. Es decir lo que no pudo quitarle a la tierra en Perú, se lo quita al mar en Brasil.

“Nadie se baña dos veces en el mismo río”, es cierto… Pero es que tampoco puede hacerlo dos veces la misma persona, son tan esporádicas las  visitas a los ríos que jamás volveremos a ser ese niño o ese púber o ese galán que alguna vez disfruto de un buen baño de río.

¿y tu, cuándo fue la última vez que te bañaste en un río?   




1 comentario:

  1. Ta bueno.. jejeje
    Tal cual el río de Choroní... y después había que poner un paño en el asiento para que no se mojaran los asientos con el traje de baño... jejejeje

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